Lost Sea, el lago subterráneo más grande de Estados Unidos

Lost Sea, el lago subterráneo más grande de Estados Unidos

Es tiempo de viajar desde casa y descubrir lugares insólitos. En lo profundo de las estribaciones de las Montañas Humeantes (“Great Smoky Mountains”) encontramos un lago subterráneo que bien podría haber inspirado al gran mar Lidenbrock del Viaje al centro de la tierra. Se trata de Lost Sea, el lago subterráneo más grande de Estados Unidos.

Este “Mar Perdido” se halla a unas 50 millas al sur de Knoxville, Tennessee, una maravilla natural que, eso sí, no está tan profunda como la que imaginó Julio Verne para su novela. A unos 45 metros bajo tierra tenemos el lago subterráneo más grande de Estados Unidos, en un sistema de cuevas increíble.


El lago, que fue descubierto hace solo unas décadas, se sitúa en el fondo de un sistema de cavernas único y atrae a unos 2.000 visitantes al día procedentes de todo el mundo. De hecho, el Parque Nacional de las Montañas Humeantes es el más visitado del país.

La visita transcurre por parte de la caverna, una caminata de 1,2 kilómetros a través de un intrincado sistema de cuevas que lleva finalmente al Lost Sea. Allí, los visitantes pueden subir a un bote de fondo plano y pasear por su superficie lisa y brillante, con juegos de luces y sombras que conforman un entorno mágico.

Para aquellos que no sufran claustrofobia ni echen de menos ver las estrellas, existen visitas guiadas para pasar la noche en la cueva y explorar algunas de las partes menos vistas de la misma, emulando a los exploradores que aún no conocen su totalidad.

Lost Sea, Estados Unidos

Lost Sea, cuevas y laguna inexploradas

El Lost Sea ocupa una extensión visible de más de 1,6 hectáreas, aunque no ha sido totalmente explorado. Muchos buzos se han adentrado en el sistema de cavernas inundado, la parte no visible del lago, sin dar con el final del mismo. Hasta la fecha se han realizado mapas de más de cinco hectáreas en total.

Este lago subterráneo ha sido reconocido como un Monumento Natural Nacional y es único porque contiene especies de antoditas raras (“flores de cueva”, en el Lost Sea se halla cerca del 50% de los tipos de estas formaciones espeleológicas conocidas en el mundo) y entre los animales sorprenden las grandes truchas que lo pueblan, algunas de las de mayor tamaño del país. Forma parte del sistema de cavernas llamado “Craighead”.

Unas cavernas ya conocidas en la época de los Indios Cherokees, a quienes sirvieron de refugio, como demuestran los restos hallados en las partes exploradas: puntas de flecha, vasijas, joyería y armamento.

En 1820 fueron “redescubiertas” y se les dio el uso de refrigeradores naturales, debido a su constante temperatura de 13 grados aproximadamente, lo que las convertía en el lugar de almacenamiento perfecto para los vegetales de cultivos propios de la época (sobre todo, patatas).

La historia establece que la laguna fue descubierta 1905 por Ben Sands, un adolescente de 13 años quien entró arrastrándose por una parte de la cueva y logró escuchar el sonido del agua, hasta que dio con el Lost Sea. Un mar, hasta entonces, “perdido”.

La visita al Lost Sea, el lago subterráneo más grande de Estados Unidos, cuesta unos 16 euros al cambio (niños, 7 euros). Abtrre todos los días a partir de las 9 horas (excepto el 25 de diciembre) y cierra según el horario del atardecer. Os dejamos con un vídeo que nos lleva de visita al Lost Sea: una naturaleza insólita aún por explorar.

Fotos | Kreg Steppe y nick chapman en Flickr-CC
Vídeo | Youtube
Más información | Visit the USA, The Lost Sea


La noticia

Lost Sea, el lago subterráneo más grande de Estados Unidos

fue publicada originalmente en

Diario del Viajero

por
Eva Paris

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